La cantante norteamericana Amy Winehouse, conocida tanto por sus éxitos musicales como por sus problemas con las drogas, intentará servirse del golf en otro de sus muchos intentos por abandonar su adicción.
La cantante de 26 años, interprete de canciones tan conocidas como “Rehab” jugó hace unos días nueve hoyos y al parecer le gustó tanto que ha decidido tomar clases a ver si su nueva afición le aleja de la ingesta de estupefacientes.
Quienes la vieron practicar dicen que acabó encantada y que “tiene un swing muy natural”. Esperemos que verdaderamente le sirva para su curación y que, entre tanto, no pase por ningún control antidopaje.
Redacción









