Vale, de acuerdo soy un melancólico y además me encantaba que un campo, el mejor, a pocos kilómetros de mi casa acogiese cada año como norma, salvo excepciones conocidas, el fin de fiesta del tour europeo de golf. Sin embargo, los petrodólares se imponen, aunque al final de diez millones nada de nada y bajando. Dubai centra todas las miradas del mundo del golf por el botín más importante jamás repartido, claro que el lujo árabe no podrá con el cariño, amabilidad y encanto de ese campo que, ojo que ha estado cerca, estaba preparado por si al final todo se iba al garete.
En fin, es lo que hay, el Race to Dubai que tanto hemos escuchado durante la temporada ya es una realidad es la primera edición y obviamente como todo experimento habrá que esperar para su consolidación, claro que ya son muchos los que apuntan, no sin cierta maldad, que el jueves comenzará la primera y ¿última? edición. La crisis económica, los fijos, los jugadores y el circo del circuito, hay tres años firmados no olvidemos, quizás impidieron tener una visión más real del escenario en el que se negociaba. Tampoco se puede olvidar, sigo con la melancolía, que la emoción con la que se vive aquí el golf, el emblema que teníamos en ese campo que veo desde mi casa, o todo lo que usted querido lector pueda imaginar. Dicho esto, mejor dicho escrito, lo cierto es que giramos la vista a Dubai, no queda otra, y lo hacemos con expectación, por lo deportivo, resignación, ni el público ni nada será igual, con cierta envidia, para que negarlo, pero con la satisfacción del deber cumplido, de saber que nunca, por muchos petrodólares que pongan, tendrán la sabiduría británica para entender este maravilloso deporte, ni tampoco la sangre caliente española en ese 17.
Es Dubai, es la cima, pero hay algo que no se puede comprar es la historia, el recuerdo, el mito y casi la obligación de saber que Valderrama era la cita obligada, en estas fechas para despedir el tour, yo al menos, disculpen mi ignorancia, así lo entiendo. Me conformaré con seguirlo por la televisión y soñar que ese espíritu, el de Los Gabiones ayude a Álvaro Quirós. Dubai nace el jueves pero ¿tendrá larga vida?
Alberto Espinosa es presentador del programa "Algeciras en la Onda" de Onda Cero Radio y delegado de dobleBOGEY.es en el Campo de Gibraltar
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