Home Opinión Varios Así fue 2008…’Un año plagado de éxitos pero extraño’

Así fue 2008…’Un año plagado de éxitos pero extraño’

E-mail Imprimir PDF
I. T. Amores

Un año extraño para el golf este que dejamos atrás. Plagado de éxitos españoles aunque da la sensación de que han sido poco valorados, de ausencias destacadas que nos han hecho volver a poner los pies en el suelo y la sombra de una crisis económica en la sociedad capitalista que en el golf internacional parece haber afectado menos gracias a los ‘petrodólares’.

El año comenzaba muy prometedor para el golf nacional, con la victoria de Miguel Ángel Jiménez en el UBS Hong Kong Open, el segundo torneo del Circuito europeo. Todo hacía presagiar una temporada de éxitos y la verdad es que así ha sido. El malagueño volvió a ganar en mayo, el PGA de Wentworth, y a su victoria le siguieron otras: Pablo Larrazábal, en el Open de Francia; Gonzalo Fernández-Castaño en el British Masters; Álvaro Quirós en Portugal y la semana siguiente, la de Sergio García en su torneo de Castellón. Además de la de Juan Quirós, en el Open de Irlanda Senior. España se afianza como una de las potencias del golf internacional, no sólo por las victorias y el buen juego de sus golfistas, sino como organizadora de torneos: Open de Andalucía, Open de España, Madrid Masters, Castellón Masters y la última edición del Volvo Masters en Valderrama, que da paso al Campeonato del Mundo Match-Play. Y añadimos la gran proyección del golf femenino que en España ha contado este año con la organización de cuatro torneos: VCI Ladies Cup, Open de España, Tenerife Ladies Open y el Madrid Ladies Masters.

Sin embargo, nos queda un sinsabor agridulce de que tanto éxito no se haya visto reflejado como se merece en los medios de comunicación, ni en el despegue definitivo de golf. Si colocar a un golfista como número dos del mundo no es un éxito que haya que gritar a los cuatro vientos, ¿qué hay que hacer para que el golf deje de ocupar las últimas páginas de los periódicos y trascienda a más unos segundos en un informativo?

Y Tiger Woods, otra vez el Tigre, nos dio la clave. Aquellos que pensaban que el dominio absoluto de Tiger sobre el golf era perjudicial para el deporte no han tenido más remedio que reconocer que es un mal menor, y además, necesario. Desde que el número uno del mundo se viera forzado a dejar la competición tras su extravagante victoria en el Open de Estados Unidos allá por el mes de junio, el golf ha quedado huérfano, ha dejado de ocupar portadas en revistas, espacios informativos y hasta han caído en picado las audiencias en televisión. Tiger es un fenómeno mediático que durante más de una década ha llevado al golf a lo más alto. Su victoria este año en el Open de Estados Unidos, lesionado, entre tremendos dolores pero derrotando a la elite, batió records mediáticos. Y cuando creímos tocar la luna, el sueño se desvaneció este 2008 y nos ha devuelto al mundo real: el golf sigue siendo un deporte minoritario, mal que nos pese. Ni siquiera se mereció unos segundos en los resúmenes deportivos de final de año.

Un fenómeno que también hemos vivido en España. Desde la retirada de Seve Ballesteros y la enfermedad de José María Olazábal, dos de los más carismáticos golfistas nacionales, acreedores de los máximo éxitos de este deporte, el golf España está huérfano. Sergio García trata de ocupar ese hueco que ha quedado vacío, pero es duro tirar sólo del carro. A los que vienen por detrás les queda mucho camino que recorrer. Nos quedamos con los éxitos, pero habrá que seguir trabajando duro. El objetivo: alcanzar el número 1 del mundo, quizá el próximo abril. Todo es posible.

Al margen de los éxitos deportivos, 2008 nos ha dejado otras cosas. Nostalgia de una Ryder que perdió Europa, eso sí, con pundonor y luchando hasta el último hoyo. Y aprovecho estas líneas para reivindicar la labor de Nick Faldo, injustamente criticado, sobre todo por la prensa británica, que se cree poseedora del conocimiento absoluto sobre el bien y el mal y que aprovechó la ocasión para cobrarse viejas deudas. Europa jugó a un gran nivel, pese a que Westwood y García, dos pilares claves, no se encontraban en su mejor momento físico y el equipo se resintió de ello; y pese a perder, el mundo disfrutó de un gran golf.

2008 nos deja también una sensación de inquietud, como que el futuro del golf europeo haya recaído en manos de los ‘petrodólares’ dubaitíes; pero hasta el final del año 2009 no podremos valorar qué repercusiones ha tenido sobre este deporte.

A primeros de octubre, coincidiendo con la presentación en Escocia del nuevo acuerdo entre el Tour europeo y Dubai para asegurar el futuro del Circuito, Seve Ballesteros nos dio un gran susto con su enfermedad y sus tres operaciones de un complicado tumor cerebral. Los cimientos del golf temblaron ante la pérdida de un deportista que cambió la concepción del golf en el mundo. Hoy descansa en casa y pasa las Navidades con los suyos y desde estas páginas, nos alegramos de que así sea y le deseamos una pronta recuperación. Porque no hay que esperar a perder a una leyenda del deporte para valorar sus éxitos. Si fuimos capaces de tocar una vez la luna, fue gracias a él y a otros como Seve o Tiger. Y la moraleja de 2008 y el deseo para 2009 es que vuelvan, que el golf los necesita.

 

I. T. Amores, Periodista especializada en el golf y miembro de la Association Golf Writers (AGW)

Comentarios
Buscar
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Por favor, registrese en la parte superior de la pagina

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 

Publicidad

Banner
Banner
Banner
Banner

Acceso Usuarios

  • Iniciar sesión
  • Regístrese aquí
    Registration
    *
    *
    *
    *
    *
    Fields marked with an asterisk (*) are required.
  • Banner
    Banner