
Históricamente, en la presentación de cada uno de los torneos del Circuito Europeo que se disputan en España se nos demanda, a la prensa, ayuda para que la repercusión del mismo sea lo mas llamativa posible, para que los patrocinadores se queden contentos y reciban el retorno deseado a su inversión, que echemos una mano para que el sector sea cada vez mas grande, mas importante, genere mas dinero, vengan mas turistas y todos esos rollos propios de políticos y organizadores.
Estoy aburrido de escuchar esta repetida cantinela, y como esta de moda, incluidos los jugadores profesionales, ponerse en huelga, yo me apunto y además me permito desplegar esta primera pancarta.
En mi pliego de reivindicaciones figuran propuestas tan sencillas como tener una plaza de aparcamiento cercana a la sala de prensa. Las cámaras, revistas, trípodes y ordenadores pesan mucho cuando hay que cargarlos durante todo el día. Poder alojarme en un hotel próximo al torneo y si es posible no rodeado de yonkis como en el reciente Open de Andalucía. Que el comedor de la sala de prensa ofrezca algo comestible, que no sean sobras como ya ha sucedido, o que no se parezca al menú de ayer miércoles del Centro Nacional. Era algo parecido a un caldo, de comedor de caridad, alargado por que vinieron más de los previstos. Lo peor fue que lo cobraban.
Queremos libre circulación para desarrollar, cómoda y eficazmente, nuestro trabajo y también “mear donde los blancos” que me da grima hacerlo en una cabina, sobre todo cuando hay 150 periodistas, acreditados, haciendo cola.
Es decir, no queremos que nos regalen más polos, ni bolas recicladas, ni paraguas. Queremos tener la posibilidad de acceso a las carpas o restaurantes, a baños decentes; poder circular libremente por el campo y cierta proximidad a los jugadores. Parece tan sencillo como imposible. En eso el Peugeot Loewe Tour también es un ejemplo.
Suele haber una respuesta clásica por parte de los organizadores “es que no podemos, es que sois muchos, es que aquí solo mean los VIP”…. justo lo contrario a lo que se pregona cuando se demanda cantidad y calidad de información.
Directamente y de cara al Open de España, a pesar de que son precisamente la excepción, me pongo en huelga hasta que no me aseguren una acreditación suficiente para hacer cómodo y posible mi trabajo… y resto de necesidades relatadas.
Somos apenas una docena los que habitualmente informamos de los torneos, por tanto es un asunto muy fácil de resolver. Apunto una idea que ya funcionó en otros deportes. La Federación, conocedora de que periodistas van y publican, facilita a primeros de año un pase anual para acceder con garantías a todos los torneos y asunto resuelto.
También puede suceder que el organizador piense que con su torneo hace lo que cree conveniente y si no te interesan las condiciones pues no des información. Es otra opción, pero entonces que no cuenten, para la galería, el mismo rollo de siempre.
Pepe Martínez. Editor de ¿Quién es Quién? En el golf español