En la guerra, sin marcha atrás, que mantienen la asociación de jugadores profesionales APGe y la empresa Match Golf, organizadora en los últimos años del circuito nacional, que ha motivado una “medio huelga” en la primera prueba del circuito, no seré yo quien recomiende a unos o a otros lo que deben hacer, salvo en que dejen de contar medias verdades. No hay que alarmarse, que cada cual haga lo que crea oportuno, son individuos adultos, tienen criterio, son profesionales libres y deciden unos y otros lo que mas les conviene, supongo.
Lo que no es ético es que se insulte, amenace y menosprecie a los del otro lado y eso se ha producido solamente desde el bando afín a la APGe. Tampoco se juega limpio cuando se monta una rueda de prensa en Madrid intentando solapar el torneo que se esta celebrando el mismo día en Valencia. De la misma manera que resulta amoral inscribirse en el torneo con la única intención de bloquear plaza e impedir jugar a otro compañero para posteriormente darse de baja en el último momento.
No es que interesen mucho al público los asuntos de un colectivo de apenas setenta jugadores. Tampoco interesan a la prensa que no suelen acudir a las pruebas del Circuito Nacional. Tampoco son significativos en el colectivo genérico de golfistas el 0,0002% sobre los 336.000. Es decir son pocos y mal avenidos.
¿Recuerdan Puerto Hurraco, pueblo extremeño donde odios ancestrales provocaron que un hombre armado se echara a la calle disparando contra todo lo que se movía causando demasiadas e innecesarias victimas sin que nadie rocardara el origen del odio acumulado durante tantos años? pues en este Puerto Hurraco del golf profesional, la APGe ha disparado contra Match Golf, contra la prensa, contra Puegeot y contra Loewe, y como no lo han desmentido presumo que tienen previsto disparar contra la Federación Española, contra las territoriales, contra el Circuito de Madrid, contra el nuevo Circuito Femenino, contra las titulaciones y posiblemente, una vez que se queden sin nadie en la mirilla, contra si mismos.
Son adultos, profesionales y libres. Tienen derecho. Pero también estaría en su derecho la Federación Madrileña si, ante un posible plante, cierra su circuito y dedica todos sus recursos al golf amateur. Al igual que Banesto, si renuncia a poner en marcha el circuito femenino huyendo de líos, o el Gobierno de Canarias si retira las ayudas al torneo de la APG y se pasa a la vela. O si la veintena de pequeños co-patrocinadores habituales se van al Tenis como Mapfre que ha abandonado el Open de Andalucía.
También podría suceder que se monte otra asociación, y otra, y otra, y otra todos están en su derecho.
O que la prensa cuente que Match Golf ha repartido en premios a los jugadores del circuito nacional más de 1.700 millones de pesetas. Que en conceptos de cuotas y peajes varios ha soltado a la APGe casi 1 millón de euros. Que no son verdades absolutas que Match Golf rompiera el contrato o que no se ha querido sentar a negociar
Sin embargo sí es verdad Que la Federación Española se ha posicionado en contra de las pretensiones de la APG.
Sí es verdad que los jugadores no son posesión de nadie y sí es verdad que en Valencia han participado 66 profesionales, con una docena de campeones entre ellos. Eso es mucho mas que servicios mínimos y una contestación inequívoca de que no todos están de acuerdo.
Con el corazón partido, tengo amigos en uno y otro bando, respeto y admiro por lo que hacen y representan tanto a Match Golf y Javier Gervás, como a la APGe y Carlos Roca y por supuesto a todos los jugadores profesionales, les deseo lo mejor a cada uno en sus pretensiones y les animo a pelear por lo que creen justo, pero inmolarse llevándose al Peugeot- Loewe por delante, a priori parece excesivo.
Mucha suerte a todos.
Pepe Martínez. Editor de ¿Quién es Quién? En el Golf Español