
A menudo, cuando las personas enredan a las instituciones, las primeras dejan de percibir la realidad para instalarse en una espiral de desencuentros con propios y extraños. Ahora, el problema ya no es solo Matchgolf, ni los advenedizos jugadores que no siguen las consignas de la junta directiva de la PGAe, ni tan siquiera la prensa. Ahora la dirección de la asociación de jugadores ha encontrado un nuevo frente, ni más ni menos que la Real Federación Española de Golf. Pero cuidado, por que cuando se tiran piedras hacia arriba, lo más seguro es que el propio lanzador salga descalabrado.

Carlos Roca, presidente de la PGA de España compareció, por primera vez desde el inicio del conflicto, ayer ante la prensa en una conferencia en la que, después de 90 minutos, no consiguió trasmitir nada. Roca explicó que el motivo de su comparecencia era aclarar el por qué se había llegado a este conflicto que está hiriendo de muerte al Peugeot Loewe Tour, pero no consiguió alejarse de la sensación, cada vez más generalizada, de que está envuelto en un asunto personal del que no es capaz de salir.




