Segunda jornada del Masters de Augusta, con unas condiciones más duras que el primer día, y domininó británico en suelo americano. Ian Poulter y Lee Weestwood iniciarán el fin de semana desde lo más alto de la clasificación con dos golpes de ventaja -ambos están ocho bajo par- sobre un grupo de perseguidores entre los que se encuentran, por citar algunos, Kim, Mickelson o el propio Tiger, que el viernes dejó una vuelta de 70 (-2) para presentar credenciales en la jornada del movimiento. Eso si Weestwood llegó a ubicar el -10 en el score pero finalmente el majestuoso recorrido le castigó. Algo que también hizo con los nuestros, sobre todo con Álvaro Quirós. Vaya por delante que Sergio García, tras un 70 (-2) y seis birdies, es decir parece que encuentra el putt ya que no es fácil hacer esa cantidad birdies en éste campo, es el mejor de los nuetros. Los errores llegaron sobre todo en la primera parte, bogeys al 1,5,6 y 10. Jugará el fin de semana, sin muchas posibilidades, pero al menos está en juego, aunque él parece no encontrarse muy a gusto, ni en el campo ni en sus declaraciones posteriores.
Miguel Ángel Jiménez vivió toda la jornada al filo de la navaja. Tras el par del primer día, ayer se fue a los 75 (+3), sólo un birdie (12) y cuatro bogeys (3,4,16 y 17) durante buena parte del día tenía las maletas preparadas para volver a Málaga, pero finalmente la jornada de tarde, por el viento, fue más dura y cambiante por lo que disfrutará de dos vueltas más por el verde georgiano.
Y vamos con Quirós. El de Guadiaro no acaba de encontrar el feeling con Augusta, "éste campo saca lo peor de mí", aseveró el jueves. Las dudas no aparecieron, al menos priori, en los primeros 12 hoyos, no en vano logró equilibrar su score y ubicarse entre los 25 primeros con el corte, eso parecía, más que asegurado. Estaba jugando su mejor vuelta en Augusta, ojo que sólo ha participado en dos Masters, e incluso se podía soñar con un fin de semana buscando una mejor posición, pero señores esto es otra historia. Su primer birdie del día llegó en el hoyo 2, aprovechó el primer par cinco del campo, cometió bogey, otra vez en el par 3 del 6, pero su reacción fue inmediata. Birdies al 7,8 y 10 antes de afrontar el Amen Corner.
Lo gestionó bien, en sus dos primeros hoyos, pero llegó, el a priori más favorable, el par cinco del 13 y allí, en el green se dejó el de Callaway todas sus opciones. Salió con un 7 que fue el principio del fin. Descentrado, incrédulo por lo que había pasado o vaya usted a saber que, lo cierto es que Quirós no reaccionó y encadenó cuatro bogeys más que le hacen salir de Estados Unidos, como hace doce meses, con una sensación mala.
Por lo que respecta al torneo el duelo Ryder, como su fundador la creó originalmente, está servido para el fin de semana.
Alberto Espinosa